FRASE DE LA SEMANA

"La felicidad es verdadera sólo cuando es compartida"

Anónimo

sábado, julio 04, 2009

Into the wild

Voy a incluir una nueva faceta a esta figura de lados múltiples que representa este blog. Cada tanto, y si el film lo amerita, voy a incluir una crítica, una mirada acerca de aquellas imágenes y sonidos que me hayan hecho reflexionar. Ante la recomendación de un amigo, me digné a observar (tengan en cuenta la diferencia con el verbo “ver”) una película del año 2007, dirigida por Sean Penn, que se titula Into the wild. Es curioso que una película genere en el espectador ganas de tomar actitudes instantáneas. Eso es lo maravilloso y lo subjetivo del cine. Es tan difícil recomendar películas, porque cada trama toca sensiblemente de maneras diferentes a cada persona. Into the wild es la historia real de un joven, recién recibido de la Universidad, criado entre las bonanzas de una familia adinerada a la que nunca le falto nada material. Creo que la película analiza la vida (o por lo menos un aspecto de ese todo tan inmenso) de diferentes maneras. El film se realiza preguntas todo el tiempo y trata de responderlas chocando con la realidad. Este joven siente un vacío, una necesidad de buscar el complemento vital, aquel que brinda soluciones a los interrogantes propios. Chris decide escapar de su vida para comenzar una nueva, alejado de todo lo que hasta ese momento le había tocado vivir. A partir de ese momento, el film se divide en capítulos, que tranquilamente resumirían toda la vida de una persona: el nacimiento, la adolescencia, la familia y la sabiduría. Como todo nacimiento, este joven cambia su nombre, sus objetivos, su entorno, y emprende un viaje en soledad con un objetivo conciente y otro inconciente. Ese recorrido lo lleva a inmiscuirse en los avatares de la naturaleza, en sus bellezas, en sus traiciones, en sus vicisitudes y claridades. Atraviesa todo tipo de paisajes. La fotografía del film es magnífica, aunque sean los colores, contrastes y luces de la naturaleza misma. Me atreví a anotar diferentes palabras mientras observaba la película. Algunas sin sentido, pero con sentido en sí mismas, si saben de lo que hablo. Alex Supertramp es su nueva identidad, su reborn. Una persona cuyos objetivos se basan en buscar objetivos, cuyas preguntas se basan en formularlas y responderlas con nuevas experiencias. Busca el sentido de la libertad, de la verdad, de la felicidad. No voy a recorrer paso a paso la película, pero sí a dejar impresiones. En el transcurso del film conoce gente con la cual establece lazos fuertes y con los que convive y aprende durante un tiempo determinado. Pero él sabe que su trayecto y sus respuestas se encuentran en soledad, continuando su camino, adentrándose en la naturaleza, la cuna de las respuestas. Cada uno de estos lazos bien pueden representar los vínculos que uno establece durante toda su vida. Su mensaje y su nueva visión marcan una profunda huella en cada una de estas personas, desde una pareja de hippies, pasando por una joven que se enamora de él perdidamente, hasta un solitario anciano al cual le enseña a vivir. Cuando todos le preguntan hacia donde va, Alex les dice: “hacia el norte, hacia Alaska”. El film está montado en forma paralela, o sea que nos muestra imágenes del presente (él en Alaska), combinando con su largo trayecto hasta ese lugar. En Alaska él vive junto al río, en un “autobús mágico” destartalado que pronto se convierte en su nuevo hogar. Debe aprender a valerse por si mismo, a alimentarse, a luchar contra la fuerza de la naturaleza, que se muestra independiente y autoprotectora, tanto como él. La música protesta y busca respuestas junto a él. Las melodías se complementan con los silencios. Porque el silencio da respuestas, al igual que el viento, el blanco de la nieve, la gota de la lluvia, y el frío de la montaña. El problema surge cuando las propias respuestas no te dejan llevar a cabo el operativo retorno, cuando la naturaleza decide que uno es parte de ella y que no hay vuelta hacia atrás, y cuando las mismas respuestas confunden hasta el punto en que uno descubre su propia verdad cuando no hay marcha atrás. No les voy a contar el final de la película, sólo me gustaría agregar algunas frases más. No hay que ser fuerte, hay que sentirse fuerte. Se busca la verdad, porque las mentiras golpean la identidad. Pero la verdad está en uno mismo y en las respuestas a las propias y únicas preguntas. ¿La búsqueda en soledad de las respuestas implica egoísmo? Interesante pregunta acerca de cómo uno debe encarar su vida. Cómo afecta esta búsqueda a aquellos que se preocupan por nosotros y cuánto nos importa lo que a ellos les afecta. La mejor frase de la película la escribe él en su cuaderno, aquel en el que anota cada de uno de sus momentos, cada una de sus reflexiones, cada una de sus nuevas experiencias de vida. Véanla y después me cuentan sus impresiones.

sábado, mayo 30, 2009

Cruce de caminos

Extrema ideología, separadora del bien y del mal, sociedad que se mira al espejo y encuentra a su alter ego, vocero de miles pensamientos. Caminata por veredas enfrentadas, gritos de un lado al otro, cruces de miradas. La inflexibilidad del odio, la cuna de la idiosincrasia, pequeñas excepciones que no interfieren en el regular curso de la regla. Es esto o aquello, la pregunta es: ¿No es mejor un poco de esto y un poco de aquello? La testarudez humana, la vista concentrada en un punto que es parte de un todo. Oídos sordos ante las palabras ajenas. Palabras propias cubiertas por un silencio abrumador. Final escrito por la capacidad humana de repetir cíclicamente sus errores, la historia de nunca acabar, el comienzo del fin, el fin del comienzo.

sábado, mayo 23, 2009

Ver o no ver

Que pasaría si tuvieras la posibilidad de ver imágenes de tu vida futura. Alegría, desilusión, incomprensión, fracasos, éxitos. Palabras que podrían recorrer nuestra mente en pocos segundos al ver cómo te cuentan el final de la película. Ante el éxito posible, la presión por conseguirlo. Ante el fracaso eventual, la falta de entusiasmo por trabajar en pos de un futuro inútil. Otra posibilidad es hacer caso omiso a las imágenes, venciendo o fracasando tras el intento perseverante. Dos modalidades que acompañan una postura ante lo irresoluble del destino. Ver o no ver, esa es la cuestión. La paciente sorpresa o la apresurada búsqueda por satisfacer la incertidumbre. Confianza ante la seguridad propia, desconfianza ante la inseguridad propia. Ver o no ver. Cerrar los ojos y caminar o abrir los ojos y saltar los charcos, para caer finalmente en un mismo punto. Las líneas paralelas se unen en el destino de lo irreparable, las imágenes que adelantan una vida de ignorancia, la ignorancia que se vuelve la sorpresa más grata del camino a recorrer. Ver o no ver. Esa es la cuestión.

sábado, mayo 02, 2009

Lluvias reveladoras

Lluvias invisibles, agua sensacional, mirada hacia los cielos, cubiertos por emociones que ciegan los manjares del paraíso. Caminata por los callejones vacíos, moviendo la cabeza hacia ambos lados, todo se muestra mojado. Apariencias que surgen alrededor, ignorando la desdicha, alegrando las ideas vanas pero felices. Una sonrisa, una búsqueda interior que brinda soluciones, una profunda introspección que muestra tormentas con horizontes claros. Manos sobre la frente, respiración profunda y un sueño que recorre las salidas en busca de la puerta indicada. Comienza a correr, una luz en el camino, una guía hacia el tesoro, claro y conciso. Velocidad ante la pasividad ajena, futuro ante el presente prometedor de otros, caricias ante los golpes de la vida. Palabras, letras, sentido. Trascender los pensamientos negativos, abrir los ojos ante la lluvia caída, disfrutar la humedad de los labios, sonreír a carcajadas ante el asombro de los demás, sentir, vivir, el sentido personal, la coherencia interna ante un alrededor incongruente. Nubosidad variable, con aumento de la temperatura hacia la noche e imposibilidad de futuros chaparrones. Sol naciente, cenizas materializadas, vivencia plena.

sábado, abril 25, 2009

¿Positivo o realista?

En un debate que se generó en clase, el profesor decía que, hoy en día, los jóvenes se muestran desesperanzados, con una visión negativa del mundo. Muchos nos inclinábamos por la postura de ver a la humanidad en un camino de difícil transitar. Además argumentaba que, para él, la sociedad había mejorado y que los problemas son menores en comparación con otras épocas. Dudo que los problemas sean mejores o peores, a lo sumo serán distintos. Tener una visión realista (casi pesimista) del mundo no implica dejar de vivir alegremente en función de una sociedad que necesita de cada individuo. Implica actuar en base a los principios, aún sabiendo que la naturaleza humana es incorregible. El curso de la historia así lo demuestra. Puede haber menos muertes por el avance de la ciencia, pero lo que no hace la tecnología es cambiar la tendencia masiva de la humanidad hacia la autodestrucción. Al decir masiva me refiero a un actuar en conjunto. Cada persona es diferente y, aunque no me quiero limitar en la vieja y típica diferenciación entre el Bien y el Mal, la realidad es esa. La mayoría de las personas actúan en base a sus intereses y, muchas veces, estos se oponen a lo establecido como correcto dentro de un marco legal y hasta moral. Por algo sigue habiendo guerras, pobreza y corrupción en siglo XXI. Repito, no es cuestión de rendirse y dejarse llevar por lo inevitable, es cuestión de tener un poco de perspectiva y de poder apreciar lo que la historia nos ofrece. Uno no va a dejar de luchar por lo que considera correcto y, a lo sumo, podrá generar un cambio de actitud en su entorno más cercano, pero una persona no puede cambiar el mundo. Probablemente aquellos que tienen el poder necesario como para marcar cierta diferencia, puedan hacer algo más. Yo, personalmente, no voy a dejar de estudiar, no voy a dejar de trabajar, no voy a dejar de levantar un papel en la calle, voy a vivir en plenitud, aún sabiendo que la profunda idiosincrasia de la humanidad es un problema de difícil solución. Espero opiniones.

jueves, abril 16, 2009

Lucha de egos

Uno de los grandes debates actuales está relacionado con el papel de los medios de comunicación a la hora de exaltar o minorizar una noticia. Ya sucedió con el tema de la seguridad y ahora con el dengue. Por un lado, es una buena excusa que tienen las autoridades a la hora de menospreciar la gravedad de los hechos que les incumben y, por otro lado, es cierto que, muchas veces, los medios, en su afán de “espectacularizar” la noticia, colocan títulos catastróficos, propios de películas fantásticas. Más allá del gran negocio que implica el manejo de noticias, es importante que los temas relevantes se mantengan en la charla cotidiana y que repercutan en la conciencia de los gobernantes. Esto es producido, en gran medida, por los medios de comunicación. Vivimos en un mundo mediatizado, en donde los hechos que no son televisados parecen no existir. Y eso es grave. Los medios que difunden la noticia de un secuestro o de un asesinato, probablemente estén pasando por alto otros tantos que ocurren regularmente en nuestras ciudades. Entonces ¿Están exaltando un tema o solo están ofreciendo una simple muestra de una realidad violenta? Espero opiniones al respecto. En cuando al dengue, perdonen señores gobernantes, pero sus excusas son absurdas. Parece que tienen la idea de que la gente es estúpida, porque los casos se siguen sucediendo y las soluciones se desvanecen segundo a segundo. ¡Hasta un jugador de fútbol argentino que vive en Ecuador se contagió! Aparentemente se habría infectado al venir a La Plata a jugar un partido de la Copa Libertadores. Increíble. Volviendo a la cuestión central, centenas de médicos se encuentran infectados, miles y miles de personas están en riesgo de sufrir futuras y, en algunos casos, reincidentes, picaduras. Es hora de sacarse la idea del complot mediático, de la lucha entre Clarín y el gobierno que, realmente, a NADIE LE IMPORTA. Parece más una lucha de egos entre poderes que tienen tanta influencia que ya, realmente, aburre y asusta. Es como darle un arma a un bebe o presenciar una lucha de dioses en el Olimpo. Soluciones, basta de excusas.

sábado, abril 04, 2009

Convergencia

La convergencia puede ser definida como la reunión, en un punto, de varias líneas o trazados. Se puede aplicar a diferentes aspectos de la vida cotidiana, como la política, con sus ideologías encontradas y sus enfrentamientos constantes, y la religión, que sufre su falta en algunos casos, y la festeja en aquellos en los cuales la convivencia la hace inevitable. Ahora bien, la naturaleza humana implica la acción y el pensamiento subjetivo. Como dirían algunos profesionales de la comunicación, la objetividad no existe, en todo caso, se puede llegar a buscar su tendencia. Hay que aplaudir los escasos momentos en los que un acontecimiento reúne posturas opuestas y personalidades que, en otra ocasión, no se podrían ver las caras. El fallecimiento del ex presidente argentino Raúl Alfonsín pudo haber representado esa tan aclamada situación. Su capacidad para el diálogo y cierto esquivamiento al “encontronazo” (algo que tan bien practican nuestros últimos presidentes) lo colocaron en una ubicación neutral con respecto a la diversidad ideológica que enfrenta el país. Probablemente los medios, en pos de resaltar una figura, esquivan (salvo algunas excepciones, léase página 12) el lado negativo del gobierno radical post régimen militar (entre otras cosas, la hiperinflación y su renuncia). Creo que eso no perjudicaría a la figura del Alfonsín, sino que le daría un poco más de fidelidad al recuerdo de la historia. Sobre todo para aquellos que no vivieron esa época (me incluyo) y se valen de las palabras de terceros. Me muestro un poco escéptico ante el transcurrir histórico. Lo que pasó, es escrito por los que ganaron o por los que están ganando en este momento. Toda historia es tergiversada y es imposible conocerla a fondo. Lo más recomendable es escuchar el sonar de las distintas campanas. Algo interesante es la movilización de la gente. Cómo encuentran la motivación para reunirse y pasar largas horas bajo la lluvia para rendirle homenaje a un ex presidente. Me parece un tanto excesivo que lo nombren “El padre de la democracia”. Es cierto que su labor fue importantísima, teniendo que asumir en tales condiciones e impidiendo en varias ocasiones que se repita la historia. Pero bueno, comprendo la necesidad de los medios (y por qué no de la gente también) de alzar una figura, que es recordada en medio de una actualidad caracterizada por la crítica al otro más que por la búsqueda de la solución propia. Antes mencioné a Página 12, que se inclinó a resaltar lo negativo y lo positivo del gobierno de Alfonsín. Pero también quiero mencionar que me pareció de mal gusto algunos detalles (¡Y qué detalles!) que se publicaron. Como por ejemplo, su tapa: “Alfonsin ya es historia” con un doble sentido con tintes agresivos. Además la portada contaba con una caricatura del ex presidente jugando a la rayuela (cada paso era un acontecimiento que caracterizó la vida de Alfonsín). Me pareció inadecuada la forma. Se puede estar en contra y, aún así, ser respetuoso. Valor que hoy en día, está cada vez en decadencia.